Si deseas que tu cámara digital dure muchos años sin dañarse, debes seguir una serie de cuidados. Entre ellos, uno de vital importancia, es usar siempre las tapas para cubrir las lentes que son realmente prácticas. Generalmente guardas tu cámara digital en un bolso o mochila con otros objetos, y puede pasar que se produzcan rayaduras y se acumule polvo en las ópticas. La tapa evita que el objetivo comience a deteriorarse con el tiempo o sufra cualquier accidente.
Las tapas para lentes son generalmente muy baratas (desde 10€) y vienen incluidas siempre con el lente. El problema es que mientras que intercambiamos lentes, uno y otro muy seguido, puede pasar que se pierdan o que las dejemos olvidadas en algún lugar. Pero esto no es un problema ya que hay muchas tapas disponibles en el mercado. Para evitar posibles pérdidas te recomendamos que mantengas todos los componentes fotográficos juntos en un estuche separado para tu cámara digital y todos sus accesorios.
Hay tapas para lentes de diferentes tamaños, según la marca de la cámara digital y ademas, según el tipo de lente que quieras proteger y cubrir. Varían entre 49mm a 55mm o incluso mas. Los lentes intercambiables de las cámara digitales réflex, ya sean un lente gran angular o teleobjetivo, tienen en general dos tapas: la tapa delantera y la tapa trasera, ambas de plástico o en muchos casos de materiales mas resistentes con mecanismos de resortes para que se ajusten bien al lente sin salirse. Algunas tapas incluyen lentes de colores que se pueden colocarse en el visor y así aumentar el contraste de la fotografía cuando hay poca luz. Algunas tapas de lentes profesionales, como las tapas para los lentes de ojo de pez, pueden salir mas de 50€, pero también se las puede encontrar de segunda mano a un precio mas económico.